Colección Soldados de Terracota
En el siglo III a. C., el emperador Qin Shi Huang mandó erigir un ejército eterno para custodiar su viaje al más allá. Miles de soldados de terracota, todos distintos entre sí, fueron enterrados en silencio, destinados a vigilar un imperio incluso después de la muerte.
Esta colección se inspira en ese enigma milenario: figuras que no celebran la guerra, sino la obsesión humana por la trascendencia, el poder y la memoria. Piezas que evocan vigilancia, permanencia y misterio, como fragmentos de una historia que aún hoy sigue emergiendo desde la tierra.